Ingeniería biomédica nace en la Universidad de Barcelona el año 2010 como una carrera centrada en formar a profesionales que abordan la tecnología sanitaria y hospitalaria, entre otros ejemplos, para desarrollar su actividad en empresas de tecnología biomédica o en departamentos de ingeniería hospitalaria.
El hecho de ser una carrera de reciente creación (post publicado 15/07/2015), han existido desde el primer momento, muchas dudas e incógnitas referentes tanto a la formación, como a las salidas profesionales, pero lo que no cabe duda, es que los estudiantes graduados están formados para poder gestionar y dirigir proyectos de ingeniería relacionados con el diseño y funcionamiento de equipos biomédicos, sistemas de información y comunicación aplicados a la sanidad, la telemedicina, la monitorización remota y el control de calidad de equipos, entre otros.
En los primeros cursos, las asignaturas troncales aportan los conceptos mínimos necesarios que después son de especial utilidad tanto en la resolución de problemas como en realización de proyectos. Durante el transcurso del grado pasamos de una formación teórica a aplicativa, conociendo de primera mano servicios de hospitales, departamentos e investigación. Y para finalizar, la realización del primer proyecto, la parte más importante de la carrera, donde se tiene que aplicar todo lo aprendido hasta el momento con el tema que se ha elegido.
La impartición de muchas asignaturas en inglés añade un plus de internacionalidad a la carrera, así como de interoperabilidad por la visión que proporciona con las diferentes asignaturas que tienen la ingeniería y la medicina.
Nosotros que fuimos los pioneros, estrenamos el grado, el plan de estudios, los planos docentes, los convenios, las prácticas externas en empresas, entre otras muchas cosas, contamos con el apoyo tanto de profesores como de personal docente y externo que se implicaron y lo continúan haciendo, para que todo se desarrolle de la mejor manera posible.
No obstante, es cierto que al tratarse de un grado reciente, provocamos cierto desconocimiento entre los profesionales de la sanidad. La formación que tenemos puede aportar mucho, y ahora, nuestro siguiente paso, es ir ganándonos la confianza y respeto para hacernos un lugar en este ámbito y en este sector.

Primera promoción Ingenieria biomédica (UB)